Crea el QR que abre tu chat de WhatsApp con un mensaje ya escrito. Ponle el color de tu marca y tu logo al centro, y descárgalo en PNG o SVG listo para imprimir. Gratis y sin registro.
La regla práctica es sencilla: un QR se lee desde unas diez veces su propio ancho. Si el código mide 3 cm, hay que acercarse a 30 cm para escanearlo. De ahí salen estos tamaños mínimos.
| Dónde lo pones | Distancia de lectura | Tamaño mínimo |
|---|---|---|
| Tarjeta de presentación, ticket, etiqueta de producto | 15 a 20 cm | 2 cm por lado |
| Menú, volante, mostrador | 30 a 40 cm | 3 a 4 cm por lado |
| Cartel dentro del local, aparador | 1 a 2 m | 10 a 20 cm por lado |
| Lona, espectacular, rotulado de camioneta | 3 a 10 m | 30 cm a 1 m por lado |
No. El código que generas aquí es un QR estático: el enlace de tu chat va escrito dentro del propio dibujo, así que funciona para siempre y no depende de ningún servicio intermedio que pueda cerrar o empezar a cobrar. La única forma de que deje de servir es que cambies de número de WhatsApp, y en ese caso generas otro en veinte segundos.
Se parecen pero no son iguales. WhatsApp Business trae un QR propio que abre tu chat, y funciona bien. La diferencia es que aquí puedes ponerle el mensaje precargado que tú quieras, cambiar el color, meter tu logo y descargarlo en alta resolución o en SVG para imprimirlo grande sin que se pixelee. Además puedes hacer un QR distinto por sucursal, por producto o por campaña, cada uno con su propio mensaje, y así sabes de dónde vino cada chat.
Sí, si respetas dos cosas. La primera es el tamaño: el logo no debe tapar más de una quinta parte del código. La segunda es la resistencia a daños, que debe estar en máxima, porque ese nivel guarda información repetida y el lector reconstruye lo que el logo tapa. La herramienta sube la resistencia automáticamente en cuanto subes un logo. Aun así, escanéalo antes de imprimirlo.
PNG si lo vas a usar en redes sociales, en una presentación o en un documento. SVG si lo vas a imprimir grande: es un archivo de trazos, no de pixeles, así que se ve perfecto lo mismo en una tarjeta de presentación que en una lona de dos metros. Si te lo pide tu imprenta, pide SVG.
El QR estático no lleva contador propio. Lo práctico es poner un mensaje precargado distinto en cada QR que imprimas, uno para el mostrador, otro para el volante y otro para la lona. Cuando llega el chat, el mensaje te dice de dónde vino. Si además conectas tu WhatsApp a un CRM, cada conversación queda registrada con su fecha y su etiqueta, y puedes ver cuántos chats trajo cada punto sin preguntarle nada al cliente.
Es el problema bueno, y llega rápido cuando pones QR en varios lugares. WhatsApp por sí solo está pensado para un teléfono y una persona, así que los mensajes se amontonan en un aparato. Con un CRM conectado a ese mismo número, tu equipo atiende desde sus computadoras, cada chat se asigna a alguien, la IA puede responder las preguntas repetidas y ninguna conversación se queda sin respuesta.
Conecta tu número por código QR y atiende con todo tu equipo: chats asignados, respuestas con IA, embudo de ventas, cotizaciones con firma y cobro dentro del chat.